12 de noviembre de 2020.
Llegó el 2020 y empezamos a hablar de nueva realidad. Esta conversación va para largo. ¿Qué constituye esa nueva realidad? Pensé en el poeta Robert Bly. Él habla de una bolsita que todos los seres humanos desde pequeños vamos llenando con sueños, cualidades, emociones reprimidas y deseos.
Adoptar una nueva realidad es no seguir añadiendo elementos a esa bolsa.
En esa bolsa está nuestra creatividad reprimida y la ira contenida ante situaciones injustas. Están la sexualidad, la alegría y la libertad limitadas en escenarios en donde fuimos espontáneas y auténticas. Todo lo que ha salido a flote mientras estuvimos en cautiverio.
Si estos elementos fueron suprimidos, el término nuevo sería vaciar y no rellenar. A menudo, las mujeres buscamos mejoras, pero esta búsqueda termina insatisfactoria. Resulta que apuntamos a todo aquello que creemos que nos hace falta y no a detectar y potenciar lo que ya existe en nosotras.
Tenemos todo lo necesario. Pero está inactivo y oculto. Por ello, en la nueva realidad, el objetivo será identificar todo lo contenido en la bolsa desde la niñez para hacerlo visible y útil. La nueva realidad modifica las preguntas. En lugar de cuestionarnos «¿cómo me completo?», es más productivo y amable preguntarse: ¿qué contiene mi bolsa?, ¿cómo avivo mi estado original?, ¿cómo integro ese «yo» oculto a mi presente?
Encontrar estas versiones esenciales podrá generar temor. Tendremos que explorar aspectos propios olvidados y rechazados. Es un camino en el que cada mujer define sus propias estrategias. Como orientación general, nos podemos inscribir en cursos de interés, participar en grupos afines, expresar preferencias públicamente y empezar a tomar decisiones incluso polémicas para los demás.
Adoptar una nueva realidad significa revisitar, explorar, compartir y experimentar aquello que alguna vez fue parte de nuestra identidad y debió ser ocultado.
¿Cuáles son los aspectos de tu «bolsa» que buscan salir y otorgarte un nuevo propósito?

Imagen: Tomada de internet.
Diana Carolina González Sánchez
